Ella era bella, frágil como una rosa, él era una bestia , esclavo de sus impulsos.
Único el día en que les ataron esposas, ya no eran niños, crecieron, se hicieron adultos juntos.
Todo marchaba bien, o eso parecio en su luna de miel, juró serle de por vida fiel, y él a ella,
una historia como otra cualquiera, quien les ve y quien les viera.
Pero el tiempo pasa y las relaciones se agotan, se cansan ella ni lo nota , porque esta ciega,
ciega de amor ,
pero no aguanta la monotonía,
él ya no queria ser dueño de una sola chica.
O eso les decia a sus colegas de copas, "llevenme con otra, porque ella ni lo nota"..
Ella estaba ciega pero no era tonta, ella dudaba cuantas noches sola, hasta altas horas de la madrugada.
La primera vez fue la más dolorosa, le regalo una infidelidad por cada rosa.
Y es que el perdón sera tu debilidad, pero lo que pasa una vez siempre sucede una vez más.
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